Salvador Nasralla y su acercamiento con el Libre: una ‘alianza’ de mentiras

Opinión

Hace tan solo unos días Salvador Nasralla candidato a la presidencia de Honduras dio de nuevo de qué hablar, esta vez con un llamado directo al diálogo entre él y su principal contendora, Xiomara Castro. Por supuesto, que también se refirió a Mel Zelaya porque el Libre funciona a la cabeza de él, pero ese es otro tema.

Las redes sociales estallaron y como era de esperarse muchos de sus seguidores pidieron insistentemente una alianza real entre ambos candidatos. El problema no está en que la alianza sea posible o no, el problema es que estos candidatos se han encargado por años de poner al pueblo hondureño unos en contra de otros.

Para ser un poco más exactos recordemos por qué una alianza entre Xiomara Castro y Salvador Nasralla, lejos de ser una oportunidad para el país es un verdadero peligro. Los Zelaya ya han sido ‘aliados’ de Nasralla y le han servido con todo su arsenal político, pese a su apoyo y por razones que aún se desconocen, Salvador criticó durante años a los Zelaya e incluso los llamó corruptos; aseguró en todos los medios que no necesitaba de nadie para ganar y que si hiciera una alianza los Zelaya jamás serían una opción. ¿Qué está sucediendo ahora entonces?

Ahora bien, Xiomara no se quedó atrás, desde el Libre realizaron campañas en contra de Nasralla, lo tildaron de malagradecido y en constantes declaraciones los Zelaya anunciaron que nunca le volverían a brindar su apoyo político dado que solamente los ‘uso’ para repuntar en las elecciones que hasta el día de hoy siguen discutiendo.

Y bueno, las agresiones entre ambos van y vienen, todo el tiempo ¿De dónde pretenden que creamos en su posible alianza? ¿Hasta dónde llegaría un supuesto acuerdo entre ellos?

Sus alianzas son alianzas de mentiras, alianzas pensadas en ganar batallas políticas a como dé lugar; no están pensadas en el pueblo, no tienen idea de las necesidades de este país y de la urgencia de políticos serios y comprometidos con el futuro de Honduras.

Ya basta de sus jueguitos, no hay nada más peligroso que 3 personas, incluyendo a Mel, enfermas de poder, dispuestas a faltar a su palabra y a cambiar sus ideales políticos las veces que sea necesario, con tal de ganar unas elecciones.

Sin palabra no hay respeto y sin respeto simplemente no son candidatos dignos. ¡Ya basta!

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